Fraternidad en el vientre de las llamas

Las caras de curiosidad de los vecinos de Calonge i Sant Antoni desde cualquier punto de sus más de 33 km2 de superficie fueron mutando en rostros de preocupación a medida que el incendio que prendió en Sant Pol (La Bisbal d’Empordà) ayer por la mañana avanzaba hacia los dominios calonginos. Y se transformaron en angustia e incertidumbre ante unas llamas que, una vez oscureció, dibujaban un paisaje sobrecogedor. El fuego, desbocado, acorralaba fincas y casas. Era, en palabras de varios afectados, como estar en el infierno.Seguir leyendo...

Fraternidad en el vientre de las llamas
Las caras de curiosidad de los vecinos de Calonge i Sant Antoni desde cualquier punto de sus más de 33 km2 de superficie fueron mutando en rostros de preocupación a medida que el incendio que prendió en Sant Pol (La Bisbal d’Empordà) ayer por la mañana avanzaba hacia los dominios calonginos. Y se transformaron en angustia e incertidumbre ante unas llamas que, una vez oscureció, dibujaban un paisaje sobrecogedor. El fuego, desbocado, acorralaba fincas y casas. Era, en palabras de varios afectados, como estar en el infierno.

Seguir leyendo...